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Tengo 30 y tantos, ¿cómo debería invertir?

Tengo 30 y tantos, ¿cómo debería invertir?

Tengo 30 y tantos, ¿cómo debería invertir?

A los treinta y tantos el problema ya no es empezar, es elegir. Suele haber más ingreso que a los veinte y también más metas compitiendo por la misma plata: el pie de un departamento, un hijo, un posgrado, deudas, y la jubilación que sigue estando a treinta años. Lo que ordena esa competencia no es el instrumento, es el plazo de cada meta.

🍬 En resumen

  • Cada peso tiene que tener una meta y un plazo. Es lo que decide dónde va, no la rentabilidad esperada.
  • La plata del pie está en UF y tu sueldo en pesos: ahorrarla en pesos te deja atrás sin que lo notes.
  • Lo que necesitas en menos de 3 años no va a renta variable, por buena que se vea.
  • Todavía te quedan 30 años para la parte de largo plazo. Es mucho, pero ya no es infinito.
  • Si recién estás partiendo, el aporte mensual pesa más que cualquier acierto.

La década de los veinte se trataba de partir. La de los treinta se trata de repartir. Casi nadie a esta edad tiene una sola meta, y el error más frecuente no es elegir mal el instrumento: es meter en el mismo saco plata que se necesita en dos años con plata que se necesita en treinta.

¿Qué cambia entre los 20 y los 30?

Tres cosas. El ingreso suele ser mayor, así que el aporte mensual puede subir. Aparecen metas de mediano plazo con fecha concreta, que a los veinte no existían. Y el horizonte de la jubilación pasa de ser una abstracción a ser un número que se puede calcular.

Lo que no cambia es el mecanismo: el interés compuesto sigue siendo el mismo y sigue premiando el tiempo. Solo que ahora ese tiempo compite con metas que llegan antes.

¿Junto el pie o invierto?

Las dos, pero en lugares distintos, y esta es la decisión central de la década.

Si el pie lo necesitas en dos o tres años, esa plata no puede estar en algo que puede caer 20% justo el mes que firmas. La renta variable no es mala para eso: es de otro plazo. La pregunta correcta para esa parte es dónde dejar la plata que necesitas pronto.

Si el pie es una idea sin fecha, entonces sí es plata de largo plazo y se puede invertir como tal. La diferencia entre esos dos casos no es el monto, es si hay fecha.

¿Por qué el pie en UF cambia la cuenta?

Porque las propiedades en Chile se cotizan en UF y tu sueldo llega en pesos. Si el pie son 1.000 UF y tú ahorras $500.000 al mes en una cuenta que no rinde, cada mes de inflación te aleja un poco de la meta aunque tu saldo suba.

Imagina que la UF está en $40.000: 1.000 UF son $40.000.000. Con 4% de inflación anual, un año después esas mismas 1.000 UF valen alrededor de $41.600.000. La meta se movió $1.600.000 mientras tú ahorrabas.

Por eso, para una meta cotizada en UF, ahorrar en algo que también siga la UF evita esa carrera. Qué es la UF explica el mecanismo, y qué es un depósito a plazo en UF cubre la alternativa más directa para eso.

¿Cuánto debería tener invertido a esta edad?

No existe un número que aplique a todos, y las cifras que circulan vienen de otros países y otros sistemas de pensiones. Lo que sí se puede medir es tu propio ritmo: cuánto aportas al mes, cuánto llevas y en cuánto tiempo tu aporte anual empieza a ser chico comparado con tu saldo. Ese cruce es la señal de que el interés compuesto empezó a hacer el trabajo.

Si quieres un criterio simple, sirve más pensar en meses de gasto que en múltiplos de sueldo: cuántos meses de tu vida actual tienes cubiertos con lo que tienes invertido. Y para ver a dónde llega tu aporte actual en veinte o treinta años, está la calculadora de interés compuesto.

¿Qué hago con las deudas a esta altura?

Depende de la tasa, no de la culpa, y a esta edad rara vez hay una sola deuda: puede haber crédito de consumo, la tarjeta, el auto en cuotas, el crédito universitario y, si ya compraste, el hipotecario.

Se ordenan todas por su costo anual expresado como porcentaje y se atacan de la más cara a la más barata. Un consumo o una tarjeta pueden costar bastante más de lo que razonablemente puedes esperar ganar invirtiendo, así que pagarlas es la mejor inversión disponible: retorno conocido y sin riesgo. Un hipotecario en UF a tasa baja está en el otro extremo y casi nunca es el primero que conviene prepagar.

Lo que no conviene es la posición intermedia de no pagar la deuda cara y tampoco invertir, que es donde queda mucha gente por no decidir.

¿Vale la pena el APV a los 30?

Vale la pena a los treinta, y la razón no es solo el impuesto. El régimen A paga una bonificación del 15% de lo que ahorras, con tope de 6 UTM al año, alrededor de $430.000. Esa plata llega igual aunque no pagues impuesto a la renta.

Si además ya estás en un tramo donde pagas impuesto, entra a la comparación el régimen B, que rebaja la base imponible en vez de pagarte una bonificación. Cuál de los dos te conviene está en APV régimen A o B.

El punto a tener claro es que el APV no es tu fondo de emergencia: sacarlo antes tiene castigo. Primero la plata líquida, después el APV. Está en qué es el APV y cómo funciona.

¿Y si recién estoy partiendo a los 35?

Entonces tu variable principal es el aporte, no la rentabilidad. Con 30 años por delante todavía queda muchísimo tiempo de capitalización, y la diferencia entre aportar $100.000 y $200.000 al mes pesa más que la diferencia entre dos instrumentos parecidos.

La forma práctica de sostenerlo es automatizarlo, para que no dependa de acordarse: cómo automatizar tus aportes. Y si te falta el paso cero, cuánto necesito para empezar a invertir.

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Preguntas frecuentes

¿Qué porcentaje de mi sueldo debería invertir a los 30?

El que puedas sostener todos los meses, incluso en un mes malo. Un porcentaje fijo funciona mejor que un monto fijo porque sube solo cuando sube tu sueldo. Está desarrollado en ¿qué porcentaje de tu sueldo deberías invertir?

¿Me conviene invertir o pagar el pie de un departamento?

Si el pie tiene fecha en los próximos 2 o 3 años, esa plata no debería estar en renta variable. Si no tiene fecha, es plata de largo plazo y se puede invertir como tal. Y mientras juntas el pie, la pregunta es dónde dejar esa plata.

¿A los 30 todavía puedo tomar riesgo?

Con 30 años de horizonte, el riesgo relevante no es la caída de un año: es quedarte tan conservador que tu plata no le gane a la inflación. Lo que cambia es que ahora parte de tu plata sí tiene fecha cercana.

¿Debería tener fondo de emergencia antes de invertir?

Sí, y es el orden que menos se discute: primero deuda cara, después fondo de emergencia, después invertir. El fondo de emergencia es lo que evita que tengas que vender en el peor momento.

¿Sirve invertir $50.000 al mes?

Todo sirve, sobre todo por la costumbre. A 30 años, un aporte pequeño y constante rinde más que uno grande y esporádico, y la parte difícil de invertir es la constancia, no el monto.

¿Qué hago si tengo hijos y no me queda nada al final del mes?

Bajar el porcentaje antes que suspenderlo. Un aporte chico que sobrevive es mejor que uno ambicioso que se corta en marzo.

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